CÓMO HACER UN CIERRE DE AÑO POSITIVO ANTE LAS PÉRDIDAS

CÓMO HACER UN CIERRE DE AÑO POSITIVO ANTE LAS PÉRDIDAS

 

 

La vivencia personal de un fin de AÑO siempre dependerá de las creencias , de la tradición y el sentido que tenga  la vida de cada uno.

Pero ¿Qué sucede cuándo un ser querido ha muerto y ya no está entre nosotros? Experimentamos inmenso dolor, rabia, evadimos el tema, postergamos decisiones.

Nos debatimos entre el compromiso por compartir en familia y participar de las festividades y la necesidad de aislarnos de todo.

Nos sumergirnos en un sueño inducido, algunos con somníferos, otros con alcohol, y huirle a la tristeza para evitar fechas que nos confrontan con la realidad, lo ausente, lo perdido, el vacío de quien ya no está con nosotros.

El duelo puede ser una experiencia que aísla mucho y nos hace sentir solos y abandonados, incluso si nos rodean amigos y familiares.

De igual manera, el camino del duelo nos invita a afrontar, a vivir cada fecha. Tal vez tu impulso inicial sea aislarte, negarte a cualquier actividad, no compartir la cena de fin año, buscar pastillas que te permitan dormir durante las festividades para luego despertar en enero.

Y eso, no le ha servido a nadie. No le sirve tampoco a quien murió. Y no se trata de vivir estas fechas como si no hubiera pasado nada. No se trata de ocultar el dolor y mostrar una falsa alegría. Se trata de retomar lo que nos queda, esos otros afectos.

Esforzarte por superar tu dolor solitario, levantar la mirada hacia los seres queridos que silenciosos están a tu lado. Ellos requieren de tu presencia para compartir contigo su nostalgia y su dolor; no quieren una fiesta, pero si quieren contar con tu presencia para afrontar juntos estas fechas.

Sin forzar los sentimientos, se puede compaginar y hacer de esta última noche del año un “encuentro especial”, donde haya cabida para los que comparten nuestra vida y para los que físicamente ya no están.

Evita postergar esta noche por primera vez; de alguna manera vendrán otras fechas significativas, en las que podrás recordar a tu ser querido y honrar su memoria con algunos rituales que darán un nuevo sentido a tu pérdida.

Cada año, cuando tal vez tú preparabas con alegría tus fiestas, otras personas afrontaban su primer fin de año sin uno de sus seres queridos; estaban en un túnel de tristeza similar al tuyo, y seguramente les hubiera gustado recibir una carta, o unas palabras de aliento y consuelo.

Por eso es que hoy te escribimos, y te invitamos a vivir estas fechas de una manera diferente, a darle sentido al vacío y ausencia de esa persona que ya no está contigo físicamente, y sin embargo sigue siendo parte de tu vida, ahora habita en tu corazón, en los recuerdos, en la historia compartida.

Porque la muerte puede llevarse la presencia física de alguien amado, pero esa misma muerte jamás podrá arrebatarnos lo vivido; como en un tapiz, se han entretejido historias y vivencias que permanecen por siempre cubiertas del amor que construimos.

Porque el amor no es algo que termina con la muerte. Y no se trata de compensar esos espacios vacíos, sino de crear nuevos espacios en el corazón y ensanchar el espíritu para re-inventar nuevas formas de relacionarnos con lo perdido.

Te invitamos a que abras tu corazón al amor de tus seres queridos que ahora están a tu lado. Apóyate de ellos  para conectar con la vida del ausente no con su muerte.

Acoge la vida de tu ser querido que ya no está y agradece los aprendizajes  que te dejó como tesoros invaluables , de allí vendrá tu fuerza y encontrarás la razón por la que es mejor quedarte unido en el amor y no en el dolor.

Te invitamos a que no sigas en nuestras redes sociales, visita nuestra canal en youtube y encontrarás muchas más recursos para vivir tu duelo sanamente.

El duelo anticipado que se vive ante las enfermedades incurables

El duelo anticipado que se vive ante las enfermedades incurables

Hace unos días vivimos el mes de la lucha contra el cáncer y muchas personas buscaron detectar una anomalía en su organismo de forma preventiva contra el cáncer de mama.

Sin embargo, nunca nos enseñan a vivir el duelo anticipado ante una enfermedad que podría ser terminal o incurable

El duelo anticipado es el que vive el enfermo y su familia cuando se les comunica la existencia de una enfermedad irreversible e incurable.

Suele ocurrir en el caso de enfermedades crónicas en las que transcurre un largo camino desde que llega el diagnóstico hasta que se produce la muerte. Es decir, se produce mucho antes de que ocurra la pérdida.

El duelo anticipado permitirá a las familias prepararse para una despedida emocional y física de aquel ser querido al que cuidan y cuyo desenlace es inevitable.

Es una oportunidad para transformar el dolor en paz interior, enfrentando una muerte inevitable. Los expertos están de acuerdo en que en el duelo anticipado a la muerte se acepta mejor ya que el mismo proceso de la enfermedad se acepta como una oportunidad para resolver cuestiones pendientes.

El duelo anticipado suele transcurrir en tres etapas principales:

 Cuando se conoce el diagnóstico de la enfermedad se produce un sentimiento de aturdimiento e incredulidad. Aparecerán sentimientos de ira, rabia y negación. Los familiares presentan un shock emocional.

 Se producen intentos para evitar la realidad. Se cuestiona el diagnóstico, se buscan responsables y alternativas. Inclusive, la enfermedad es asimilada y pasarán por momentos de tristeza y depresión. Se suele dar un interés excesivo y preocupación por la persona que se irá.

 Reorganización. A medida que la enfermedad avanza, la familia y más concretamente el cuidador/a principal se van adaptando lentamente a esta nueva situación aunque nunca se pierden todas las esperanzas.

Esta fase muchas veces es para adaptarse a la ausencia del ser querido. Intentamos aprender cómo serán las cosas sin la otra persona y asumir la soledad.

Aunque a primera vista, este tipo de duelo ofrece aspectos “positivos” frente a pérdidas inesperadas, los familiares deberán seguir una serie de consejos y pautas (de ser posible de la mano de psicólogos expertos) sobre todo si el desenlace llega a ser fatal, la calma tarda tiempo en llegar.

Por ello te recomendamos

  • Consultar a los médicostodas las dudas que tengas respecto a los cuidados en esta nueva etapa, el proceso de enfermedad y sobre cómo controlar todas las molestias derivadas de la misma.
  • Vivir el presente: Disfruta de lo que tienes ahora y no sufras en exceso por lo que pueda pasar. Vive la vida en términos de calidad, no de cantidad.
  • Expresa sentimientosy establece una comunicación abierta y sin limitaciones. Es normal sentir angustia, miedo, rabia, tristeza, cansancio, depresión e incertidumbre. No temas hablar sobre la inevitable despedida ni sobre aquellos temas que considerés “pendientes”. Esto te ayudará a asumir la pérdida en paz, serenidad y sin remordimientos.
  • Escuchaatentamente cuáles son las preocupaciones y prioridades del enfermo. El proceso de morir da ansiedad, dolor y rabia, pero la unión familiar en estos momentos es primordial.

Tener paciencia con nuestros propios sentimientos y con los de la persona a la que cuidás te ayudará a adaptarte a los cambios y vaivenes de este tipo de duelo.

  • Proyecta y hazte a la idea de cómo será la vida sin tu familiar pero sin dejar de disfrutar de su presencia.
  • Acepta el apoyoque te ofrezcan amigos, familiares, vecinos, etc. Si el dolor sobrepasa, es recomendable que busques ayuda profesional.
  • No olvides el “autocuidado”: aliméntate bien, haz ejercicios, descansa, no abuses de fármacos. Tu  familiar te necesita más que nunca, lleno/a de fuerza y vitalidad.
  • Evita que la enfermedad sea el centro de sus vidas: intenta seguir trabajando, haciendo actividades que te gusten y teniendo momentos felices sin sentir culpa o vergüenza. Comparte si es posible, tiempo y momentos de disfrute con tu familiar.
  • Aunque la pérdida sea inminente no por eso va a ser menos dolorosa. Cuando se produzca el fallecimiento, volverán a revivirse las fases anteriormente descritas, aunque quizás durante menos tiempo. No tengas prisa vívelo con calma y serenidad.

“Si no está en tus manos cambiar una situación que te produce dolor, siempre podrás escoger la actitud con la que afrontes ese sufrimiento.” Viktor Frankl

Esto todo en esta ocasión. Esperamos este artículo sea de mucha utilidad. Recuerda que estamos para ayudarte en nuestros servicios para el afrontamiento sano de tu duelo.

Solo debes escribirnos en la caja de comentarios, o contarnos tu historia en este mismo blog, dando click a la pestaña “Comparte tu historia” y siguiendo los pasos que ahí se te indican.

Estamos para apoyarte. #TúPuedes

Recordar es volver a vivir

Recordar es volver a vivir

Es muy conocida la frase “Recordar es volver a vivir”, y en una fecha tan significativa como el 2 de noviembre, se vive a cabalidad.

En este día conectamos con los recuerdos especiales y algunos muy dolorosos de nuestros seres queridos que ahora ya no están con nosotros, y al sentir su ausencia  nos quedamos con el deseo de volver a abrazarlos y tenerlos a nuestro lado.

En este artículo te brindamos unas ideas que pueden ayudarte a rendir un homenaje de amor diferente, y que te facilitarán a seguir llevando tu duelo sanamente:

Realiza una biografía de tu ser querido.

En vez de un álbum de fotos común, te sugiero realizar una biografía visual con fotos de los momentos más importantes de la vida de esta persona fallecida.

Aquí puedes incluir fotos de su ciudad natal y expresar el significado especial que tenía para él o ella este lugar.

También puedes crear una caja de recuerdos que contenga imágenes u objetos que puedas ver cuando lo desees. En este caso, es importante que le pidas a otros miembros de tu familia que aporten fotos con la persona fallecida o bien que los niños hagan dibujos recordando bellos momentos que hayan pasado con él o ella.

Luego búscale un lugar especial que te permita verlo cuando quieras sentirlo cerca de ti.

Escribe un “libro de recuerdos”.

Pídele a los amigos y familiares del difunto que escriban una anécdota que hayan vivido con él/ella y que junto a eso te envíen una foto donde se encuentren ambos. Con este material puedes crear un libro donde queden plasmadas diversas experiencias maravillosas.

Planta un árbol.

Así honrarás la vida de ese ser querido simbolizando que él o ella viven aún entre nosotros. Se trata de un objeto natural tangible que asegura que su memoria se honre por siempre.

Te sugiero comprar un árbol que de flores, ya que cuando florece podemos simbolizarlo como la celebración de esa vida.

Dedica un espacio a sus libros.

Recoge los libros más preciados de la persona que falleció y colócalos en algún lugar de la casa donde los demás puedan disfrutarlos. De esta manera, podrás recordar los intereses, gustos y pensamientos de aquella persona.

Toma la canción preferida del ser querido fallecido

Realiza un cuadro con su letra o bien con la frase que más te guste de esta canción. Este cuadro puedes colocarlo en su oficina, comedor o un lugar especial donde a él o ella le gustaba permanecer.

Visita a tu ser querido en el parque memorial junto a tu familia

Realiza una celebración a la vida de tu ser querido. Lleven fotografías de él o ella y cuenten historias. Compartan los concejos o enseñanzas que les dejó cuando estuvieron juntos

Agradézcanle, perdónenle, pídanle perdón y tomen un legado que les fortalezca su vida. Prométanle que le honrarán siendo felices y viviendo plenamente.

Algo muy importante. Recuerda que no todos atravesamos el duelo de la misma manera, por lo que puedes elegir cuál de estos recursos resulta más adecuado a tus deseos e intereses.

Ten en cuenta que esta labor te ayudará muchísimo en el proceso de sanidad de tu duelo.

Otra recomendación que puede ayudarte, es decorar la casa con lindas flores. Pídele a los niños de la familia que pinten una tarjeta a mano en honor al difunto y colócala junto a un porta-retrato (o varios) con su fotografía  en un lugar especial de la casa.

No es necesario que tengas que ir al parque memorial, también en casa puedes hacerle un lindo homenaje.

Espero que puedas honrar desde el amor a tu ser querido. Recuerda que estamos para ayudarte en nuestros servicios para el afrontamiento sano de tu duelo.

Solo debes escribirnos en la caja de comentarios, o contarnos tu historia en este mismo blog, dando click a la pestaña “Comparte tu historia” y siguiendo los pasos que ahí se te indican.

Estamos para apoyarte. #TúPuedes 🙂

 

 

 

 

 

 

 

 

 

REACCIONES NORMALES ANTE LA PÉRDIDA DE UN SER QUERIDO

REACCIONES NORMALES ANTE LA PÉRDIDA DE UN SER QUERIDO

Con frecuencia escuchamos diversos comentarios y creencias absurdas que nos privan de la expresión libre de nuestros sentimientos tras la pérdida de un ser querido, sea esta una pérdida por fallecimiento o por una ruptura de algún tipo de relación.

En esta oportunidad, queremos recordarte que algo fundamental para la superación de tu duelo y el rehacer tu vida, es la aceptación de tus emociones y la libre expresión de tus sentimientos.

Si quieres llorar, llora, si quieres gritar, grita. El desahogo es indispensable en el camino a una nueva cotidianidad sin esa persona que ya no está más.

Estas son algunas de las reacciones más comunes que suelen aparecer después de una pérdida. Recuerda que cada duelo, como cada persona, es único, y también su manera de reaccionar es especial. Por favor, sé paciente y compasivo contigo mismo/a.

SHOCK- INSENSIBILIDAD
Es como si le estuviese pasando a otro. Te sientes como viviendo entre nubes, nada parece real o te sientes como embotada/o, como un autómata, incapaz de reaccionar. Sin embargo, este aturdimiento inicial te protege, amortigua la dura realidad.

NEGACIÓN / INCREDULIDAD
Imposibilidad de creer que ha muerto o ha salido de tu vida ¡No puede ser verdad! Durante un tiempo piensas y actúas como si tu ser querido continuara vivo. Suena el teléfono y, por un instante, piensas que es él. No has perdido la esperanza de que vuelva. Lo buscas, lo esperas.

Necesitas tiempo para ir asimilando lo que ha pasado.

ENOJO / RESENTIMIENTO
“¿Por qué has permitido esto Dios mío?”, “¡Esos médicos lo/la dejaron morir!”, “¿Cómo me dejas ahora con todo lo que te necesito?”, “¡Todos siguen viviendo como si nada hubiera pasado!”. Estás rabioso contra todos y contra todo.

El resentimiento forma parte de tu dolor y es algo normal ¡No luches contra él! A medida que tu dolor se vaya calmando irá disminuyendo.

TRISTEZA
“Siento una pena muy grande y todo me hace llorar”.

La tristeza es el sentimiento más común. Puede tener muchas expresiones: llanto, pena, melancolía, nostalgia…
Date permiso para estar triste, para llorar. No te preocupes si lloras mucho o poco; el llanto no es la medida de tu amor, sino parte de tu propia expresividad.

MIEDO / ANGUSTIA
Estoy asustado/a…, ¿qué va a ser de mí? Es como si el mundo se hubiera parado para ti. Te sientes inquieto/a, confuso/a, desamparado/a. Tienes miedo de volverte loco/a.

Estos sentimientos tan intensos y tan desagradables son algo natural.

CULPA 
“Si hubiera sido más cariñoso/a”, “Si hubiera llamado antes al médico”, “Si hubiera tenido más paciencia”, “Si le hubiera dicho más a menudo lo que lo/la quería”.

La lista puede ser interminable. Es frecuente dejar de lado todo lo que hemos hecho de bueno y positivo por esa persona.

La culpa forma también parte del proceso de duelo, irá disminuyendo en la medida en vayas aceptando tus propios límites, a medida que comprendes que el pasado no puede cambiarse y darte cuenta que ya tienes bastante sufrimiento como para castigarte de esta manera.

SOLEDAD

“Me siento tan sola ahora”. “Es como si el mundo se hubiera acabado para mí”.

Si amigo/a, es como si te hubieran arrancado una parte de ti, la sensación de vacío es muy grande, son tantas cosas vividas y compartidas juntos que vas a necesitar tiempo para aprender y acostumbrarte a estar sin él o ella. Es algo totalmente normal y por lo que muchos hemos pasado.

ALIVIO
“Gracias a Dios que todo ha terminado”.

El final de una larga y/o dolorosa enfermedad o relación se pueden vivir con una sensación de alivio y descanso. Eso no significa de ningún modo menospreciar lo que vivió quien ha partido, sino que simplemente refleja que lo vivido ha sido especialmente duro y difícil.

Sientes el dolor y la pena por la pérdida y, al mismo tiempo, te sientes aliviado/a. Date permiso para sentir ambas cosas.

SENSACIÓN DE OÍR o VER AL FALLECIDO
“Me parece que me sigue llamando por la noche”. “El otro día me pareció verlo entre la gente”.

Son sensaciones pasajeras absolutamente normales después del fallecimiento de una persona querida.

AMBIVALENCIA / CAMBIOS DE HUMOR
“Hace un momento me sentía agradecido a mis amigos por su ayuda y un momento después no puedo ni verlos”.

Puedes estar tranquilo/a en un momento y alborotado/a en el instante siguiente. Los sentimientos pueden ser así, cambiantes y contradictorios. Acéptate así, imprevisible.

 

Recuerda que estamos para servirte y acompañarte en tu proceso de duelo. Participa en nuestros grupos de duelo, los horarios los puedes encontrar en una publicación fijada en nuestra página de facebook.

Además, recuerda que puedes escribirnos tu historia acá en nuestro blog para desahogarte y compartir tu experiencia. Solo ve a la pestaña “comparte tu historia” y sigue los pasos. #TúPuedes 🙂

Como me ocupé de las pertenencias de mi primo que murió

Como me ocupé de las pertenencias de mi primo que murió

No existe ningún estudio, investigación o indicio proveniente de la práctica clínica que nos diga que desprendernos inmediatamente de las pertenencias de nuestro ser querido aceleren el proceso curativo de nuestro duelo.

Sin embargo, dicha creencia está muy extendida en nuestra sociedad.

La idea de que retirar pronto las pertenencias del fallecido va a acelerar el proceso curativo parece muy aceptada en un intento de minimizar el dolor de la ausencia.

Este comportamiento humano responde a un mecanismo de defensa que no nos permite afrontar el dolor. Sin embargo, lo que parece una ruta rápida a la curación, puede hacer que el proceso de duelo se complique.

Por ello, hoy te comparto una experiencia personal en la cual podrás identificar si dicha práctica te puede o no beneficiar en tu proceso de duelo.

Recuerdo que cuando falleció un primo muy querido, viajé a Los Ángeles California a acompañar a mi tío que vivía con él, su hijo. Ellos vivían solos y yo estaría muy poco tiempo apoyándole en su proceso.

Cuando llegó el momento de tomar decisiones sobre si seguiría o no viviendo en el mismo lugar en el que compartía con mi primo, mi tío me dijo que pensaba mejor cambiarse de vivienda y prefería vivir en un apartamento dentro de la casa de su mejor amigo para no sentirse tan solo.

Posteriormente, llegó el momento de tomar decisiones sobre las pertenencias de mi primo y entonces me dijo que prefería regalar todo porque sería para él muy difícil quedarse todo.

Lo conversamos, le dije que no era lo mejor, pero entonces le pregunté: ¿Qué pasaría  si retiramos precipitadamente las pertenencias y las regalamos?

Entonces, reflexioné con él sobre los casos de duelo complicados que atiendo.  He podido atestiguar constantemente cómo las personas para  evitar el dolor y aparentar que no pasó nada, caen en una trampa que acentúa y prolonga el sufrimiento.

Le comenté que por un lado, a corto plazo parece que el dolor se minimiza, ya que el doliente no tiene acceso al recuerdo constante del fallecido que conlleva ver sus cosas.

Mientras, a largo plazo, el dolor que debe ser expresado, así como las emociones y los pensamientos que construyen el duelo, se van reprimiendo y arrinconando.

No dar espacio y no permitir que el duelo se exprese, crea dentro del doliente una  alta posibilidad de un duelo patológico complicado.

Intentar hacer un cambio muy drástico tras la pérdida de un ser querido, obliga indirectamente al doliente a estar bien, como si le corriera prisa aceptar y adaptarse a lo que ha ocurrido.

Además, transforma artificialmente una situación que es dolorosa que requiere tiempo  para procesarlo sanamente.

Entonces le brinde la propuesta de revisar todas las pertenencias y darse el permiso de clasificarlas de una forma como mi primo lo haría, y cómo él  hubiera manejado la distribución de sus pertenecías.

Esta idea trajo un gran bienestar a mi tío y me permitió trabajar su duelo. Él me contó cuando fueron de compras en diferentes ocasiones y le decía: “Si me voy antes de usted, agarre mis zapatos, porque calzamos lo mismo y tenemos los mismos gustos, la ropa dónela y la mejor se la da a mis amigos y primos. Las gorras rífelas con mis amigos porque son de mis equipos favoritos”.

Así comenzó el proceso de distribución de las pertenencias. Nos tomamos el tiempo para clasificar lo que mi tío tomaría, lo que donaría, lo que rifaría y lo que vendería.

En ese tiempo lloramos y recordamos juntos, fue muy sanador y manejamos todo desde la forma en como mi primo desearía se hubieran manejado la distribución de sus cosas.

Fuimos a donar la ropa, la cama, muebles y zapatos a personas que viven en las calles y a albergues.

Hicimos una cena donde se rifó su ropa, fotos y gorras. Ese día se vendieron juegos y películas que con los fondos ayudaron en un albergue y mi tío se quedó con las pertenencias más significativas (música, fotos, zapatos entre otras pertenencias).

El carro se lo vendió a un precio simbólico a su mejor amigo.

El proceso fue doloroso, pero lleno de amor y a la vez muy sanador.

Mi tío pudo irse a vivir al apartamento de su mejor amigo con las pertenencias que le ayudan a manejar su duelo y con la satisfacción que ayudó y donó conforme a la manera que lo hubiese manejado mi primo.

Mi humilde recomendación. es que al perder a su ser querido organice sus pertenencias. Si no puede, reconózcalo y busque el apoyo de otra persona que aprecia y que esté fortalecido.

Es muy importante reconocer que no hay por qué hacer todo de una sola vez: se puede ir organizando en días separados, o por fases, etc.

Guarde ciertos objetos en una caja especial que podamos ver de vez en cuando, dona la ropa o deja en algún lugar visible otras cosas que puedan ayudar a darle un sentido a todo. Esa es la mejor manera para que el dolor se vaya drenando poco a poco.

6 cosas que debes hacer ante la muerte repentina de un ser querido

6 cosas que debes hacer ante la muerte repentina de un ser querido

El duelo ante una muerte  repentina, ya sea por un accidente, asesinato o por una enfermedad corta y fulminante, es un duelo mucho más intenso de lo usual.

No hay una preparación posible. Te encuentras con esa realidad de golpe, como si te dieran un baño de agua fría de manera obligatoria.

La causa principal es porque se palpita un sentimiento de cosas que desearías haber dicho o hecho con esa persona y que ahora son imposibles de decir o hacer.

Es posible que la noticia de lo sucedido te puede invadir las sensaciones de confusión, de no poder creer lo que ha ocurrido. Puedes sentirte preso del dolor y la tristeza, aturdido, distanciado de tu cuerpo.

Los sentimientos de irrealidad hacen que uno haga las cosas como un autómata. Las reacciones de un proceso de duelo debido una muerte repentina pueden ser:

 

  • Sorpresa. Cuando la muerte no ha sido anticipada y no te has podido preparar.
  • Impotencia. Cuando no has podido hacer nada, no has tenido capacidad de respuesta.
  • Incomprensión. Cuandote falta de información sobre lo que ha sucedido. No puedes entender las razones de la muerte del ser amado.

Todas estas vienen precedidas de un instante de impacto, un shock por la noticia.

El shock funciona como un anestésico que ayuda a distanciarte de la realidad. De alguna manera, es como si el cerebro tuviera un amortiguador entre la parte cognitiva y la emocional.

El cerebro sabe que lo que ocurrió es real, pero tu cuerpo y tus emociones todavía no pueden responderte plenamente. Es como si el estado de choque tuviese un efecto retardador y dosificador.

Lo importante, es que debes entender que las  reacciones son naturales durante el  proceso de duelo y son necesarias.

  • La confusión es normal y tiene una función anestésica
  • La irrealidad nos da el tiempo y una cierta serenidad con el fin de poder hacer lo que toca inmediatamente después de la muerte del ser amado
  • Mantener la energía necesaria para ocuparse de la familia
  • Avisar a los familiares cercanos y lejanos
  • Cuidar de los hijos, que necesitan atención
  • Organizar el ritual funerario
  • Atender las visitas
  • Ocuparse de los aspectos legales y la organización en general

Te tocará vivir tiempos difíciles, sí, pero no tengas prisa. Vive el presente de la mejor forma que puedas, estás en un proceso normal ante el tipo de perdida. Es importante que vivas este momento adaptándolo a lo que necesitas ahora mismo con mucha madurez.

“Encontrarse en estado de choque no es estar loco ni enfermo. El aturdimiento y la confusión forman parte de tu vivencia de la perdida, y hay que aceptarlo como algo natural, por muy antinatural que te parezca. Las heridas emocionales no tienen fecha de caducidad.  En el duelo siempre hay tiempo.”

 

La gente puede decirte muchas cosas, como por ejemplo:

  • “Es mejor que no veas el cuerpo”
  • “Debes ser fuerte para ayudar a tu familia”
  • “Lo que tienes que hacer es sacar sus cosas enseguida”
  • “Lo mejor es estar ocupado para no pensar”
  • “Ahora ya está con Dios”
  • “Esta mejor ahora”

Se comprende que lo que quieren es ayudarte, pero solo tú puedes y debes trabajar tu duelo de manera muy personal, confiando en tus recursos internos y especialmente en tu espiritualidad.

Las circunstancias de la muerte del ser amado puede generar preocupaciones como:

  • La muerte podía haberse evitado
  • Crees que tu ser querido sufrió
  • Te puedes sentir solo y sin apoyo

Por ello, aquí te dejamos las 6 cosas que debes hacer ante una muerte repentina:

  1. Acepta la pérdida a nivel racional y emocional.
  2. Expresa tus sentimientos, emociones e ideas por la muerte de tu ser amado. No te guardes nada.
  3. Busca adaptarte a la ausencia de tu ser querido, haciendo cambios externos, internos y sobre todo espirituales.
  4. Recuerda a tu ser querido a través de la conexión de los buenos recuerdos.
  5. Enfócate en la vida y en los vivos.
  6. Apóyate en tus recursos externos. Hobbies que te cultiven a ser una mejor persona.

Si tienes dificultad para elaborar tu duelo por una pérdida repentina, y buscas sobrellevarlo y superarlo, mándanos un correo a: apoyofamiliar@laauxiliadora.com, o a apoyo@perdiunserquerido.com y participa en nuestros grupos de apoyo.

Los horarios de todas nuestros grupos de apoyo por duelo por cualquier tipo de pérdida, talleres y charlas motivacionales, los encuentras en nuestro facebook. Búscanos como Perdí Un Ser Querido.

Si te gustó este artículo déjanoslo saber acá abajo en los comentarios. Dinos cómo te sientes, queremos conocer tus temas de interés para poder ayudarte mejor. Compártela de igual forma con tus amigos o personas que sientas que lo necesitan #TúPuedes 🙂

ENCUENTRA EL EQUILIBRIO ENTRE TUS EMOCIONES Y TU ALIMENTACIÓN

ENCUENTRA EL EQUILIBRIO ENTRE TUS EMOCIONES Y TU ALIMENTACIÓN

En la etapa de duelo se suele alterar la alimentación, ya que nuestras emociones están estrechamente vinculadas con nuestra forma de alimentarnos. Por ello aquí te daremos unos consejos para que puedas encontrar el equilibrio entre tus emociones y tu alimentación.

Hay alimentos que por estimular la liberación de serotonina nos ayudan a sentirnos mejor.

Una dieta saludable nos ayuda a sentirnos bien, pues en el intestino existen terminales nerviosas que envían información a nuestro cerebro para prevenir  alteraciones intestinales.

Llevar una dieta de buena calidad, nos ayuda a mantener bajo control nuestras emociones. Si llevamos una dieta con suficientes micronutrientes, con buena cantidad de fibra soluble, probióticos y agua, es como un mimo o una caricia a nuestro aparato digestivo.

En el caso opuesto de esta compleja relación, podemos decir que una mala alimentación puede producirnos depresión, tal es así que se sabe que una dieta pobre en antioxidantes, rica en grasas trans y escasa en micronutrientes, puede dar origen a un estado emocional alterado.

Una alimentación rica en grasas descontrola nuestro reloj biológico. Existe un círculo cerrado que vincula a la alimentación con las emociones. Una alimentación rica en grasas impide la conciliación de un sueño adecuado lo cual se sabe origina estrés y malestar emocional.

Es una relación dinámica, pues tanto la comida afecta nuestras emociones como a la inversa. Para que nuestra salud sea la que mayor beneficio obtenga de esta relación, claramente ninguna debe predominar por sobre la otra, sino que debe existir un equilibrio.

Equilibrio entre emociones y comida

Para que la forma de alimentarnos no se deba únicamente a las emociones  que atravesamos y se ajuste más al hambre natural, debemos entender que la comida si brinda placer y es un desestresante, pero NO soluciona nuestros problemas y sólo calma la ansiedad temporalmente.

Si estamos angustiados y buscamos comida, pensemos que no será la solución a esta emoción, sino que podemos recurrir a otras actividades placenteras que no impliquen el consumo de alimentos.

Algunas de estas pueden ser: leer, pintar, escribir, escuchar música, caminar, hablar con un amigo, entre otras.

Si dejamos que ante cada emoción nuestro cuerpo ingrese comida, culminaremos con un exceso de calorías que puede desencadenar en obesidad a largo plazo.

Si no reprimimos nuestros deseos de comer algo dulce de vez en cuando, y lo hacemos constantemente, estaremos alterando el equilibrio entre emociones y comida, pues cuando nos permitamos por fin comer un pastel no lo disfrutaremos, y posteriormente a ingerirlo sentiremos culpa por haberlo hecho, cuando es totalmente normal sentir placer por un poco de algo dulce.

Entonces, para establecer un equilibrio que no perjudique nuestra salud, debemos controlar la alimentación por emociones impulsivas, y al mismo tiempo, debemos permitirnos de vez en cuando comer por placer, disfrutando de una preparación y degustación sabrosa y cargada de emociones.

Sin embargo, si volvemos habitual este acto que vincula emociones y comida, podemos caer en un círculo perjudicial para nuestro organismo.

Para apoyarte mejor, da click en el siguiente enlace, en el que te compartimos este libro que te será de mucha utilidad y te permitirá aprender a comer de forma sana:

http://www.perdiunserquerido.com/wp-content/uploads/2017/08/inteligencia-emocional-.pdf

Sobre esto y más, estaremos compartiendo en nuestro Grupo Vida Plena, llevado a cabo en Funeraria La Auxiliadora de San Salvador el próximo martes 15 de agosto, en donde complementamos el estudio e implementación de nuestros artículos.

¡Gracias por visitar nuestro blog! Esperamos que este artículo te haya sido de utilidad. Escríbenos abajo en los comentarios si estás afrontando una situación similar ¿Sabes controlar tus impulsos y antojos de comida? Es momento de comenzar a hacerlo y llevar una vida más saludable #TúPuedes

 

Cómo sanar el dolor de un amor que no pudo ser

Cómo sanar el dolor de un amor que no pudo ser

Uno de los dolores que más marcan nuestras vidas y dañan grandemente nuestra autoestima es el de un amor no correspondido. Acá te comentaremos cómo sanar el dolor de un amor que no pudo ser.

Para superar esta situación, debes ser consiente que tú eres más fuerte que ese sentimiento. La mejor recomendación es que te alejes de la persona y si no puedes hacerlo, entonces reduce tu contacto al mínimo.

Ante esta situación, lo mejor es encontrar en tu interior cual es la razón de estar buscando esa persona y una relación con él o ella ¿Por qué?

Es importante saber si estamos buscando llenar un vacío por haber terminado una relación anterior recientemente, o si te sientes muy solo, o puedes preguntarte si estás buscando el afecto de mamá, de papá…En fin. La información está dentro de nosotros mismos y es el momento de ir a buscarla.

Debes saber que esta situación está dándote la oportunidad de autoevaluarte, de preguntarte: ¿Cómo me veo?, ¿Cómo me siento?, ¿Cómo y cuál es mi dialogo interno?, ¿Cómo me proyecto ante los demás?

Luego de haberte respondido estas preguntas, lo que debes hacer es agradecer a la vida por lo que te está dando. Te está dando la oportunidad de estar más atento a tus sentimientos y a lo que estás haciendo y creando.

El rechazo que viene de afuera es una proyección del rechazo que tienes hacia ti mismo.

Repítete a ti mismo: Es tiempo de salir a mi encuentro personal, saber quién soy, qué merezco, qué necesito, qué es lo que me hace buscar una relación. Sobre todo ¿Qué te hace buscar esa relación con esa persona que tanto deseas?

Todo esto, con el fin de reconocer que es lo que la vida te quiere enseñar.

Los rechazos son regalos fantásticos y tan maravillosos que nos llevan a vernos más a  nosotros mismos, a  estar más atentos a nosotros y a aprender a ser más fieles y amorosos con nosotros mismos.

Toma esta experiencia como un extraordinario regalo de la vida. Eres un ser maravilloso que está en la preparación de recibir lo que merece bajo la ley espiritual.

No tomes decisiones desde el dolor o el miedo, porque caminarás al sufrimiento. Las decisiones debemos tomarlas desde nuestro amor propio.

Te dejamos este libro de la escritora estadounidense Louise L. Hay, cconsiderada una de las figuras más representativas del movimiento del Nuevo Pensamiento y una precursora de los libros de autoayuda.

“Pensamientos del corazón”. Descárgalo dando click en el siguiente enlace: http://www.perdiunserquerido.com/wp-content/uploads/2017/07/Pensamientos-del-Corazón.pdf

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Puedes escribirnos abajo en la caja de comentarios sobre más temas que quieras que tratemos en este espacio.

Recuerda seguirnos en nuestro facebook Perdí Un Ser Querido para más contenido motivacional y de autoayuda. #TúPuedesSuperarlo

UN GRAN RETO EN NUESTRAS VIDAS: APRENDER A QUERERNOS

UN GRAN RETO EN NUESTRAS VIDAS: APRENDER A QUERERNOS

Desde que nacemos podemos encontrar una serie infinita de lecciones adquiridas que el mundo nos regala o nos obliga a aprender y adoptar.

Sin embargo, no en todas las culturas se nos fomenta el amor por nosotros mismos. El sistema en el que vivimos nos ha programado para dar y demostrar afecto hacia aquellos que queremos, muchas veces, cometiendo el error de olvidarnos de nosotros mismos.

Hoy queremos dejarle este increíble libro de Walter Riso, autor y psicólogo argentino,  a todo aquel que sabe dar amor a quien aman, pero que olvidó querer al único ser al que jamás va a importarle más que a nadie: Tú mismo.

Trata de asimilar de cada palabra de esta guía para para aprender a quererte ¡Vívelo, ponlo en práctica!

La mayor esperanza te quedará para toda tu vida. El amor propio no solo cambia tú mundo, si no que cambia el mundo de quienes te rodean gracias a tu autoestima.

Sabrás que se siente dar amor a partir del amor propio, y comprenderás que tu voluntad es capaz de mover montañas.

Da click  en este enlace para descargar el libro: Aprender A Quererse A Sí Mismo

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Superar tu duelo, no significa olvidar a tu ser querido

Superar tu duelo, no significa olvidar a tu ser querido

 Aceptar la nueva realidad de sentir el vacío en el corazón, de recordar y de saber que se ha perdido a un ser querido, es uno de los retos más difíciles de afrontar.

Por lo que una pregunta muy común es: ¿Cómo se puede retomar la rutina si hay un vacío, una pérdida y un gran dolor?

La respuesta es simple de leer pero difícil de ejecutar: Debemos continuar y encontrar una nueva razón por la cual vivir, A PESAR del dolor.

 Cuando ha trabajado sus emociones durante su duelo, puede comenzar a sentirse mejor poco a poco. Algunas señales son que sea más fácil levantarse por las mañanas o quizá tener más energía en momentos específicos los que usted identifique un progreso.

Es de ésta manera, que puede comenzar a reorganizar su vida en torno a un duelo (de cualquier tipo) o sin su ser querido.

Sin embargo, a pesar que las cosas estén mejorando también pueden parecer que al siguiente día no lo están o que incluso existen sentimientos de culpa o deslealtad con su ser querido.

Esto es normal, pero créalo: Usted con el tiempo, se podrá reinventar en otras relaciones y actividades.

Finalizar el duelo no es olvidar por medio de la aceptación de la pérdida. Para cada persona puede significar cosas distintas. Puede significar llegar a perdonarle y perdonarte por todo lo que quizás no fue la relación, por todo lo negativo o por el daño causado.

Pensar en él o ella, sin sentir ya un gran dolor, y recordarl@ con ternura y agradecimiento por lo vivido juntos, es poder dar un sentido positivo a todo lo que has vivido en estos meses o años que ha durado tu duelo. Es entender con el corazón en la mano que el amor no se acaba con la muerte.

Una buena opción para evitar sentir que “los hemos olvidado” es apoyarse en aquellas actividades que son un homenaje al ser querido, que nos traen a la memoria los buenos momentos, enseñanzas y las cualidades de nuestro ser querido.

Con el tiempo, los recuerdos, los momentos compartidos… Todos estos ingredientes cobran un valor casi sagrado, los cuales precisamente llenan de fortaleza el alma y poco a poco permiten que la luz vuelva a llenar nuestro corazón.

Estos poco a poco nos enseñan a transformar la pérdida en un amor profundo en una energía bonita y positiva que nos acompaña en todo momento.

Para seguir caminando sin el ser querido pero con una buena actitud y un nuevo impulso para la vida, hay que reconocer que la vida y la muerte no dependen de nosotros.

Debemos encontrar el valor y el aprendizaje que te dejó esa persona, creer que hay algo más grande que sabe por qué suceden las cosas, recordar que solamente se necesita vivir un día a la vez y permitirse sentir dolor y sanarlo.

Recuerda que el dolor no siempre desaparece completamente, sólo cambia de intensidad.

La alegría tiene muchas presentaciones y diversos sabores. Es posible poder ser feliz y sin embargo, sentir tristeza y dolor, por más difícil de entender que esto sea.

El amor por un ser querido nunca se pierde, pero por tu salud, debes aprender a mantener solo los buenos recuerdos, el cariño brindado mutuamente, y depositarlo en todo aquello que se da, se hace y se tiene.

Comparte con nosotros tu experiencia ¿Superaste la pérdida de tu ser querido? ¿Cómo lo lograste? Tus recomendaciones le serán de ayuda a nuestra comunidad.

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